Celebramos el dia de la mujer y la niña en la ciencia
Helena Guerra. Educadora
El pasado viernes 13 de febrero en el Espacio UEx de Cáceres celebramos en Cáceres el Día Internacional de la mujer y la niña en la ciencia que se celebra en todo el mundo con el objetivo de visibilizar el trabajo de las mujeres que se dedican a las áreas STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics) y fomentar prácticas que conduzcan
a alcanzar la igualdad de género en el ámbito científico y tecnológico.
El Ayuntamiento de Cáceres, a través del Instituto Municipal de Asuntos Sociales, el
Servicio de Difusión de la cultura Científica de la Universidad de Extremadura y la
Asociación OKOLA, junto a las científicas e investigadoras Julia González, Elena Jurado, Beatriz Montabán y Iolanda Ogando, de la Universidad de Extremadura; Claudia
Gómez, del Centro Ibérico de Investigación en Almacenamiento Energético; Raquel
Lozano, del Centro de Innovación y Calidad en la Edificación, la educadora Helena
Guerra, Coordinadora del Club de Ciencia y Tecnología de la Asociación Okola y la
empresaria Luz Marina Hernández, CEO de Himalaya Computing ofrecieron un espacio de reflexión para madres, padres, educadores y jóvenes en el que participaron
alrededor de 40 personas que debatieron durante casi dos horas sobre las posibles
soluciones a la desigual incorporación de las mujeres a las carreras científicas y
tecnológicas.
Tras las palabras de bienvenida de Mª Teresa Terrón, Vicerrectora de Extensión
Universitaria de la UEX y Encarna Solís, concejala de IMAS, Mujer, Igualdad y LGTBI, la catedrática y académica de la Lengua de Extremadura, y también escritora, Pilar Galán, inauguró la sesión con la conferencia titulada “Nacidas para ver, pero no educadas para mirar”.
¿Porqué, a pesar de las muchas mujeres reporteras y redactoras, las columnas de
opinión de los medios de comunicación están firmadas casi exclusivamente por
hombres?
Llama la atención que este dato haya pasado desapercibido para los directores,
también hombres, de los medios y para la sociedad en general. Las palabras y los datos aportados por Pilar Galán nos llevaron a la inquietante conclusión de que, en gran
parte, son las propias mujeres las que se autolimitan, quizás manteniendo el estereotipo de las mujeres sin voz en la esfera pública.
A continuación, Iolanda Ogando, profesora de la Universidad de Extremadura e
investigadora especializada en postliteratura, nos habló de “La huella de las mujeres
en el espacio público”.
Conocemos lo que se nos muestra, lo que está al alcance de nuestra mirada. A partir del siglo XIX grandes figuras de la literatura comenzaron a ser veneradas de forma pública, con grandes celebraciones, aniversarios, colecciones de sellos... En los últimos tiempos también hay mujeres, escritoras, entre estas figuras santificadas. Escritoras que dan nombre a calles y estaciones y cuyos nombres y pensamientos comienzan así a formar parte de la cultura compartida.
Una pincelada de optimismo que nos muestra como la visibilización de las mujeres
puede contribuir a la formación de referentes y alentar nuevas presencias en las
diferentes esferas de la vida pública.
Tras las ponencias, invitamos a los participantes a formar parte de las mesas de debate
en las que, junto a investigadoras y científicas, buscamos soluciones a los problemas
planteados para para educar en igualdad, evitar los sesgos de género en el lenguaje,
allanar el camino de las mujeres en las carreras científicas y acercar las niñas a la
ciencia y la tecnología.
La brecha de género en las carreras STEM es un grave problema que afecta a
la elección de los problemas para los que se busca una solución y a la perspectiva con
la que se realizan las investigaciones.
Especialmente importantes ahora mismo son los sesgos de género que refleja la
inteligencia artificial. La IA no es neutral: aprende de los datos que recibe y, cuando
estos reflejan desigualdades sociales, especialmente de género, los algoritmos las
reproducen e incluso amplifican.
Las mesas de trabajo se centraron en los obstáculos al desarrollo de carreras
profesionales, no solo científicas, para las mujeres: la conciliación es un factor decisivo.
La necesidad de compartir los cuidados y las responsabilidades domesticas es central
para que las mujeres puedan tener la misma libertad de trabajar, viajar y tomar
decisiones.
Otro tema relevante, planteado por las asistentes más jóvenes y por algunos padres y madres, fueron las redes sociales, su influencia como formadoras de modelos y causa del diferente comportamiento e intereses de niñas y niños, a partir de una edad cada vez más temprana, guiados por un algoritmo cada vez más enfocado a manejar las
creencias y opiniones de la sociedad.
Quedó una vez más en el aire la pregunta sobre cómo podemos como padres, madres
y educadores, alentar las capacidades de las mujeres y de los hombres, cultivar y
mantener viva su curiosidad por la vida y el universo que es la base de la ciencia y
construir en las niñas una autoestima y autoimagen en la que se perciban a sí mismas
con derecho a opinar, con poder para elegir y con capacidad para alcanzar sus metas.
En paralelo se realizaron talleres científicos para los niños y las niñas que acompañaban a los participantes, a cargo de investigadoras de la Universidad de Extremadura.
El equipo de Rosa Ana González Polo estuvo a cargo del taller de neurociencia:
Descubriendo el cerebro: ciencia en acción.
Arlette Silva Ortiz propuso el taller experiencial Sensaciones y movimiento.
Maria José Arévalo Caballero y su equipo se encargaron del taller La bioquímica en
acción: ciencia en los alimentos y la vida.Y Almudena Martínez Sánchez y su equipo presentaron la investigación de la cátedra
PROMETEO (PROMoción del Ejercicio físico en el pacienTE Oncológico), impulsada por
la AECC y desarrollada en la Universidad de Extremadura.
Niños y niñas disfrutaron de una tarde estupenda llena de descubrimientos y
experiencias.







